
Recientemente leí en plataforma arquitectura un articulo sobre la construcción del memorial para el señor Jaime Guzmán, la obra que gano el concurso para desarrollar el memorial y cuyo arquitecto es de la Universidad Mayor genero como era de esperarse un debate entre los arquitectos, nada nuevo la verdad, las criticas apuntan a su parecido con el pabellón de Mies Van Der Rohe en Barcelona, curiosa critica ya que hace mucho rato que la mayoría de la producción arquitectónica a nivel académico y profesional edita y reedita el pabellón, lo que me parece increíble y mas interesante de debatir, es que algunos intenten desmarcar esta obra en particular del ámbito político, incluso en términos generales es equivocado en mi opinión hacer ese tipo de separaciones, de una vez hagámonos cargo de nuestra producción arquitectónica y la carga ideológica que inevitablemente volcamos en ella, ninguna obra queda fuera de esta lógica pues supongo que los que las generamos tenemos opinión y posturas claras y no vivimos ignorantes de lo que sucede en nuestra sociedad. La arquitectura para mi esta, mucho mas que otras disciplinas, ligada a la política quizás no como la entendemos en chile hoy pero si en el concepto griego que involucra al ciudadano civil y el ordenamiento de la ciudad. En este sentido encuentro que este señor no merece memorial ni cenotafio alguno y menos uno que aparezca como un quiste en la ciudad, quizás si en el jardín de alguno de sus amigos, unos de esos que lo sueñan.